Simón Lerner, nuestro abuelo, Presidente de la AMIA (1947-1948)

Presentación

En este relato se superponen distintas preocupaciones: por un lado, conocer la actuación de mi abuelo materno, Simón Lerner, presidente de la AMIA en 1947-1946; por el otro, responder a la natural curiosidad de mi hijo Javier sobre la práctica secular, laica, del judaísmo que caracterizó a la familia Lerner.

Se trata también de utilizar las ganancias marginales que surgen de las búsquedas que mis siempre amadas compañeras del Colegio han estado haciendo sobre sus propios orígenes: al establecer el contacto entre un especialista del cine judío latinoamericano, exalumno del Colegio instalado en Israel, Ernesto Malimovka (promoción 1970) y la célebre actriz de cine y teatro Verónica Langer, compañera de promoción 1971, logré una preciosa asistencia de un historiador profesional. Ernesto/Tsvi me dijo que Lerner parece haber sido un “presidente ignoto”, aunque también me señaló las referencias que había a su actuación en el doctorado de Lawrence Bell y el “Libro del Centenario” de la AMIA publicado por Ricardo Feierstein.

Adriana Goldín, compañera de promoción del Colegio y sobrina-nieta de Simón Lerner, nos dio la traducción del idish al castellano de los textos que se utilizan en este documento.

Quisiera también recordar que, desde tiempos inmemorables, a mis espaldas, se sienta Patricia Waisman. Con Patricia y Verónica hubiésemos tenido que hacer un periplo por Vilna y Varsovia, que la pandemia nos obligó a postponer lo que nos hubiese permitido conocer otras localidades claves para el judaísmo y nuestra propia historia. Algo que ni la pandemia detuvo, fue el constante homenaje que Alicia Waisman hace de la gesta gloriosa del Ejército soviético donde combatieron sus propios tíos y vencieron al nazismo. En este sentido, retrospectivamente reconozco que sin los votos del ICUF, mi abuelo Simón no hubiese sido Presidente de la AMIA, con lo cual “chapeau!” a todos quienes continúan a honorar la gesta de los millones de hombres y mujeres que caminaron desde el Este y lucharon hasta la caída de Berlín.

Finalmente, la contribución de mis primos: Fabián Simón Lerner compartió fotos del abuelo Simón que nuestra querida abuela Emilia había guardado en un viejo maletín de cuero.

Las fotos institucionales de Simón Lerner se reunieron en un álbum Google que se comparte con quienes lo soliciten:

https://photos.google.com/share/AF1QipM7u2isvUg3QEaZyd77dNJHJ2EoqR2nF8YPHnUBGGkbdonwG4rytDM_-2G2QeLZkw

También surgieron recuerdos que impedían pensar que el abuelo Simón haya sido comunista. El mejor antídoto al eventual filo-comunismo del abuelo, fue afirmar que Menahem Beguín había vivido en el departamento de Callao cuando su captura había sido requerida por Interpol. Sin embargo, otra rama de la familia reivindicó que Beguín, en verdad, había estado en el campo de Moreno de Raúl, el hermano menor de Simón, donde se entrenaba la juventud del Irgún.

Por otra parte, Benjamín, el hijo menor de Simón, le había dicho a Fabián, que el abuelo había ayudado a Chaim Weizmann a fundar el Estado de Israel.

Había quedado en algún lugar de mi memoria una frase de Isaías diciendo que una urna con los restos de los campos de concentración se había guardado durante un tiempo en la casa del abuelo. Más adelante compartimos una foto del Zeide Simón llevando la urna con las cenizas que se transportaron desde Varsovia a Buenos Aires y fueron depositadas en La Tablada en la ceremonia que tuvo lugar el 19 de septiembre de 1948.

             En este documento, me conformo con reunir elementos sobre la actuación de Simón Lerner, agregando libremente mis comentarios. Las próximas generaciones tienen la tarea de seguir separando los mitos familiares y los acontecimientos comprobados.

            Quizás también esta nota provoque al Centro Marc Turkow, o a algún especialista, a investigar el período en que Simón fue presidente de la AMIA y lo original que resultó en la historia de la institución el hecho de que un burgués sionista haber obtenido el apoyo del sector “progresista” para ganar las elecciones. En todo caso, más allá de la manera en que el abuelo fue electo presidente, se deberían respetar los muy concretos logros de justicia social que se alcanzaron durante su presidencia. 

Simón Lerner se impuso en las elecciones de diciembre de 1946

Al principio, circuló en las redes sociales una preciosa publicación de la AMIA, Mi Buenos Aires judío: El barrio del “Once” en la que aparecen las imágenes de mi madre, Renée Lerner de Elkin, y la mía en una foto tomada en la Escuela Natan Gesang, en 1968, un año antes de su prematura muerte.

Al fondo de la foto [que se encuentra aquí] la cabeza inclinada hacia la derecha, con peinado de peluquería, que toca el pizarrón, es la de Mamá, vestida con un abrigo (azul oscuro) donde se destacan tres botones blancos. Yo estoy alineado más delante de Mamá, una cabezota que sobresale con el pelo cortado a la “media americana”, saco azul, pullover, camisa blanca y corbatita.

Cuando solicité copia de la foto al Centro Marc Turkow de la AMIA, aproveché para pedir informaciones sobre Simón Lerner, el padre de mi madre, que sabíamos que había sido presidente de la Comisión Directiva. Formulé tres preguntas y obtuve dos respuestas completas:

Pregunta: ¿En qué período Simón Lerner fue Presidente? Respuesta: Simón Lerner“se impuso en las elecciones de 1946”, Simón fue Presidente de la Comisión Directiva de enero de 1947 hasta diciembre de 1948.

Pregunta: ¿En qué períodos, antes de ser Presidente, Simón Lerner fue miembro de la Comisión Directiva de la AMIA? Respuesta … “no aparecen otros cargos que S. Lerner hubiese tenido antes o después de su presidencia”.

Todavía hay que resolver esta pregunta: ¿Cuáles fueron las listas que participaron en las elecciones de diciembre de 1946 que lo llevaron a Simón Lerner a la presidencia

1946 -1948 fueron años particularmente complejos para el mundo judío. Apenas concluida la Segunda Guerra Mundial, se descubrían los campos de concentración y los crematorios. Las Naciones Unidas declaran el fin del mandato británico y deciden la partición de Palestina. Se proclama el Estado judío, con el inmediato apoyo de los Estados Unidos y de la Unión Soviética.

En Argentina y Buenos Aires en particular, las instituciones judías y su red escolar habían prosperado lejos del teatro de la guerra. Perón ganó las elecciones en enero y asume la Presidencia en junio de 1946, al igual que mi Zeide que se impone en las elecciones de diciembre que le permiten presidir la Comisión Directiva de la AMIA durante dos años, 1947-1948.

Enero de 1947, Simón no aparece en el homenaje al mártir desconocido

            En mi primer mensaje a Gabriel Feldman, agregué la foto de Simón Lerner presidiendo un acto fúnebre en Tablada, en septiembre de 1948, y pregunté si se sabía algo sobre ese acto. Nada sabía al respecto. Quienes me tengan un poco de paciencia, sabrán lo importante que fue ese acto que tuvo lugar al finalizar el mandato de Simón que se comenta más adelante.

Como la foto mostraba una celebración fúnebre en La Tablada, Gabriel me sugirió que lea una investigación de Malena Chinski sobre el monumento al “mártir desconocido” [texto disponible aquí] inaugurado en el cementerio de La Tablada el 5 de enero de 1947, es decir, en los primeros días de la presidencia de Simón. Sin embargo, el acto en La Tablada de enero de 1947 no fue presidido por el nuevo presidente, sino por Marcos Rogovsky. Rogovsky había presidido la Comisión Directiva en 1945-1946 y fue responsable de la organización de esa primera conmemoración de la tragedia en Europa.

Luego de leer la publicación de Malena (2018) pasé a un texto de Silvia Schenkolewski-Kroll sobre “la conquista de las comunidades: el movimiento sionista y la comunidad ashkenazi de Buenos Aires (1935-1949)” (publicado en 1992, disponible aquí).  La investigación de Silvia es la fuente de lo dicho por Malena.

Elecciones de diciembre de 1946: la lista formada por comunistas y bundistas

Las dos historiadoras dicen que las elecciones de 1946, las ganó “la lista formada por comunistas y bundistas” (pág. 197 del artículo de Silvia, pág. 187 del artículo de Malena).

¿Quiénes son los bundistas? Los miembros del Bund, la “liga”, el sindicato creado en 1897, en Vilna, cuyo nombre completo es Algemeyner yidisher arbeter bund in Lite, Poyln und Rusland. El Bund fue internacionalista – sus miembros se encuentran en tres países: Lituania, Polonia y Rusia, y luego se multiplicarán en Estados Unidos, Francia y Argentina, en los lugares hacia donde emigraron los judíos. Los bundistas son social-demócratas, ni comunistas ni sionistas. El Bund cumplirá un papel fundamental para difundir y desarrollar la cultura idish.

Silvia aporta otros elementos para poner en evidencia el posicionamiento ideológico de quienes se impusieron en las elecciones de diciembre de 1946: 

Las elecciones de 1946, a diferencia de las anteriores, sí pusieron en peligro la continuidad de la línea mediante la cual los partidos sionistas habían querido convertir a AMIA en una verdadera kehilá. Ese año ganó la lista formada por comunistas y bundistas. Los partidos sionistas nuevamente mancomunados (salvo los revisionistas, que se presentaron en lista aparte), tras haber llegado a un acuerdo respecto de la ayuda a las víctimas de la guerra, no lograron mayoría, pese al apoyo de 56 instituciones, entre ellas las dos cooperativas de comercio y 23 organizaciones sionistas. El candidato a la presidencia de AMIA fue el veterano de la Federación Sionista, y uno de los fundadores del Vaad Hajinuj [Consejo de educación], Dr. M. Slinin, y como pro-secretario se postuló E. Corfas, miembro de Poalei Zion [Partido Laborista]. En su propaganda electoral, la Federación Sionista puso todo su énfasis en la educación y recalcó el peligro de que la misma cayera en manos de los comunistas. Poalei Zion extremó esa línea, presentando a AMIA como un ente con funciones gubernamentales (educación, previsión social, etc.), señalando que no era posible que esos “ministerios” fuesen dirigidos por la izquierda antisionista.

Según el enfoque de Silvia, repetido por Malena, fue un “peligro” para las instituciones judías que haya ganado “la izquierda bundista y comunista”… “la derrota sorprendió a los partidos sionistas”. Importa más recordar los nombres de quienes perdieron las elecciones de 1946 – el Dr. Slinin y E. Corfas – que retener el nombre de quiénes habían triunfado, S. Lerner y N. Rapoport. Sea dicho de paso, el Dr. Slinin ganó las elecciones siguientes y se mantuvo como Presidente de enero de 1949 hasta noviembre de 1952.

Ni Silvia ni Malena exploraron el perfil de Simón Lerner. Simón no era comunista tampoco icufista o bundista.

La tesis doctoral de Lawrence D. Bell, The Jews and Perón: Communal Politics and National Identity in Peronist Argentina, 1946-1955 (2002), dedica una sección al período 1945-1948 y dice así:

Yet, unlike in 1944, this time the non-Zionist parties of the Jewish left organized themselves in opposition. In particular, Bundists and Communists sponsored a “Non-partisan People´s Democratic Committee”, which also enjoyed support from non-aligned members of the community and included known Zionists such as Simon Lerner as its candidate for president and Nicolas Rapoport for vice-president (págs. 209-210 de la tesis de Bell).   

Del texto de Bell, se desprende que Simón Lerner era un “conocido sionista”. La Lista Azul – “Non-partisan People´s Democratic Committee” [encontrar título en castellano] promovía un enfoque secular (en esa época se usaba más el término “laico” que secular), se comprometían a apoyar a todas las sensibilidades culturales de la comunidad, construir un teatro popular judío y sostener las instituciones culturales tales como el YIVO, el Instituto para la investigación judía. Como se verá enseguida, muchas de estas propuestas fueron alcanzadas.

La Lista Azul ganó las elecciones por una diferencia de 400 votos [encontrar resultado de las elecciones]. En diciembre de 1946, los partidos sionistas – del sionismo de izquierda y de derecha – fueron derrotados y no tuvieron representación en la Comisión Directiva de la AMIA algo que (me parce que) no sucedió nunca más en la historia de la AMIA.

Según las fuentes consultadas, en diciembre de 1946, al ganar las elecciones, Simón Lerner era “sionista” (doctorado de Bell) y su victoria se debió al apoyo de los icufistas y bundistas (Bell, Malena y Silvia).

En las circunstancias particulares de ese momento, en lugar de comunistas, hubiese convenido decir “icufistas”, por ICUF, la Federación Cultural Judía, el Idisher Cultur Farband, una institución activa en Buenos Aires desde 1941.

En el “Libro del Centenario” de la AMIA, entre los episodios importantes que ocurrieron en 1948, simplemente se dice: “Representantes del ICUF ingresan a las directivas de la AMIA y de la DAIA” (Comunidad Judía de Buenos Aires 1894-1994, Buenos Aires, 1995, pág. 111).

La Comisión Directiva de 1947-1948: la última de la Jevre Kedishe

            En el Libro del Centenario aparecen los integrantes de la Comisión Directiva de 1947 y 1948:

            El Libro del Centenario retoma las informaciones sobre los logros de las comisiones directivas que se registraron en los “pinkasim” (es decir, cuadernos, seguramente de marca Gloria) de la AMIA. En cuanto a las principales realizaciones de la Comisión Directiva durante la Presidencia Lerner se tomó nota de las siguientes realizaciones:

  • Se aumenta el subsidio a viudas (500 pesos) y huérfanos (150 pesos). Se fija la cuota mínima en 2 pesos.
  • Se constituye una comisión mixta de ayuda a los inmigrantes refugiados.
  • Se decide la construcción del túmulo sobre la Fosa Común, en Liniers (ver más adelante);
  • Se traslada el edificio de la antigua administración del cementerio de Liniers y se construyen dependencias para personal, depósitos, etc. Ampliación del edificio del cementerio de La Tablada;
  • Del 17 de agosto al 14 de septiembre de 1947, la AMIA realiza el primer Mes del Libro Judío que, desde entonces, se repetirá anualmente. La muestra inaugural comprende obras de autores o temas judíos en castellano, inglés, francés, hebreo e idish, además de grabados, óleos y discos fonográficos. Se venden más de veinticinco mil volúmenes;
  • 28 de diciembre: la Comisión Directiva se pronuncia sobre el establecimiento de un servicio de cochería propio. Al año siguiente, se aprueba la compra de un local de la calle Loyola 1139/41 para la cochería propia, así como de vehículos y demás efectos para la habilitación del servicio.

En 1948:

  • se auspicia la visita del poeta Jaim Schwartz (1903-1994), militante del ICUF,
  • se aprueba una contribución para costear la edición del libro La Historia del Pueblo Judío, de Simón Dubnow, el fundador del YIVO;
  • Homenaje póstumo a las víctimas judías de la guerra, en el cementerio de Tablada, 16 de septiembre de 1948 (ver más adelante);
  • Se coloca una placa en la Fosa Común recordatoria del traslado de los restos del cementerio de Flores al de Liniers (ver más adelante);
  • Se celebra el 25.o aniversario del semanario Mundo Israelita, en los salones de la AMIA.

También se sabe que, el 9 de septiembre de 1947, se convocó a una Asamblea General para reformar los estatutos de la AMIA. La propuesta de la Comisión Directiva fue rechazada.

Al terminar el mandato de Simón, la siguiente Comisión Directiva, presidida por el Dr. Slinin, decidió que la Jevre Kedishe se denominaría Asociación Mutual Israelita Argentina = Comunidad Judía de Buenos Aires (AMIA).

En otras palabras, Simón Lerner fue el último presidente de la Jevre Kedishe.

El depósito de las cenizas del Gueto de Varsovia, septiembre de 1948

            Cuando me parecía que ya había terminado de reunir todo el material para este relato, mi primo Fabián me mandó una foto oficial que muestra a Simón Lerner llevando la urna con las cenizas del gueto de Varsovia en la ceremonia que tuvo lugar el 16 de septiembre de 1948 en el cementerio de La Tablada.

            Con un abrigo negro, sombrero negro, Simón camina a la izquierda del cajón.

La viñeta de la foto dice: El impactante y emotivo acto de enterrar en Tablada, los entrañables restos de nuestros hermanos que perecieron en los campos de concentración en Europa.

Además, Fabián encontró un folio en idish con una inscripción manuscrita: Del Memoria y Balance de AMIA, Ej. [ejercicio] No. 54.- 1/10/47 – 30/9/48.

El folio contiene tres títulos: “el Rabinato”, “la Comisión Arbitral” y “homenaje al mártir desconocido/unbakantn kodesh”.

Transcribo el tercer párrafo, traducido por Adriana Goldín, sobre el homenaje.

Homenaje al mártir desconocido

Un muy imponente e impresionante acto tuvo lugar el 19 de septiembre de este año con la participación masiva de público; fue el entierro de los entrañables restos de nuestros hermanos que fueron exterminados por manos asesinas en las cámaras de gas y en los campos de concentración de Europa. La ceremonia religiosa del acto y los oradores conmovieron al público hasta las lágrimas. Esta fue una expresión de la profunda tristeza y pesar de nuestro pueblo en oposición al falso llanto de una humanidad que miró tranquilamente/en oposición a una humanidad que observó todo sin inmutarse [segunda opción no literal propuesta por Adriana]. Hay que recordar que los restos traídos para ser sepultados, fueron entregados a nuestra institución a través de una delegación de la Federación de los Landmanshaftn que participó en la inauguración del monumento a los mártires y héroes del gueto de Varsovia. Los gastos de la delegación fueron parcialmente cubiertos a través de nosotros. En la entrega de los restos participó el ex director de la Federación de Comunidades en Polonia, Prof. Zilberberg, quien también habló en el acto de la sepultura.

En su investigación, Malena confirma lo que se dice en la Memoria sobre el apoyo económico brindado por la AMIA para que una delegación argentina se encuentre en Varsovia, el 19 de abril de 1948, al inaugurarse el monumento de los Héroes del Gueto . En la página 190 de la investigación de Malena, se lee así:

“En 1948 un grupo de activistas de la Federación de Sociedades de Ex Residentes (sector “progresista” de las asociaciones de inmigrantes) viajó a Polonia con motivo de la inauguración del monumento a los combatientes del levantamiento del gueto de Varsovia, y a su regreso trajo a Buenos Aires una caja de cenizas provenientes de los campos de exterminio. Según consta en el yizkor-bukh de Varsovia publicado en Buenos Aires, la caja fue enterrada cerca del monumento; no fue emplazada dentro de éste (“Der landslayt-fareyn…”, 1955, p. IX)»

            Ese monumento en Varsovia es el segundo de varios otros recordatorios que se irán creando en la zona del Gueto. Importa saber que fue el Comité central de judíos polacos que tomó la iniciativa. Para ilustrar las distintas corrientes que podían cohabitar en esos años, se destaca que entre los miembros del comité que se encargaron del diseño y de la construcción del monumento se encontraba Adolf Berman quien que había participado en la insurrección. Adolf/Abraham había sido un militante del sionismo de izquierda (Poelei Tsion) y cuando se instala en Israel fue electo miembro de la segunda Knesset (1951-1955) representando primero al MAPAM y luego al Partido comunista israelí (MAKI). Mientras tanto Jakub Berman, un hermano de Adolfo/Abraham, junto con Boleslaw Bierut y Hilary Minc, formaba la troika comunista que, bajo la tutela de Stalin, comandaba el país. La situación en Polonia y su correlación con la vida comunitaria en Buenos Aires, merecería un análisis separado.

Me queda la duda si acaso estaba previsto, antes del viaje, que la delegación regresase a Buenos Aires con cenizas del Gueto de Varsovia y que el Presidente de la AMIA tenga que ponerlas en un cajón y depositarlas en Tablada en un lugar actualmente desconocido.

A quienes le fastidien las historias complicadas, sugiero la lectura de la corta novela de Santiago H. Amigorena, El Gueto interior, escrita en francés y traducida al castellano por su primo Martín Caparrós (ex alumno del Colegio), que cuenta la historia de su abuelo materno, Vicente Rosenberg, polaco enrolado en el ejército de su país. Rosenberg optó por emigrar a Buenos Aires frente a las incertidumbres europeas. Su madre y el resto de su familia quedan atrapados en el gueto.

Otra foto del homenaje a las víctimas judías de la guerra

Al inicio de este relato, se menciona una foto que compartí con el Centro Marc Turkow. Simón Lerner aparece en el centro de la foto, sombrero negro, anteojos, con la mirada baja, sus labios casi cerrados. A su derecha, Pinchas Borenstein, abre bien grande su boca, como corresponde a todo Jazán, ante cualquier micrófono, mano temblorosa y entona seguramente un El Malé Rajamim/Dios Pleno de Misericordia. De ahí que se atribuye el término “muleros” a quienes acompañan a los deudos entonando un “elmule” en las tumbas de Liniers y Tablada.

Del otro lado de la foto, alguien dejó la siguiente inscripción manuscrita:

Al Señor Don Simon Lerner, Presidente de la Asociación Mutual Israelita de Buenos Aires, madre de las Instituciones Judías de América latina, dedico esta foto como expresión de aprecio y estima, foto tomada en el instante en que pronuncia su alocución en el acto fúnebre, realizado en el cementerio de Tablada, como homenaje póstumo a las víctimas judías de la guerra, acto efectuado el día. FIRMA, Bs. Aires 16/XI-1948

             Sin embargo, quien escribió la viñeta se abstuvo de evocar un homenaje religioso “al mártir desconocido”. Quien escribió esas líneas tan barrocas y le entregó la foto a Simón Lerner pertenecía seguramente al ICUF.

En el folio de la Memoria de la AMIA, se dice […] “mártires y héroes del gueto de Varsovia”. Al usarse únicamente la palabra “víctimas” parece descartarse el martirio específico que significó la exterminación sistemática de los judíos durante la Segunda Guerra Mundial. Hubo otras víctimas, que también merecen respeto.

Ante la magnitud del exterminio judío, nadie sabía qué expresión utilizar. En diciembre de 1948, en las Naciones Unidas, fue muy difícil lograr consenso suficiente sobre el concepto de “genocidio” y fueron necesarios otros treinta años más para que se comience a utilizar el término holocausto/shoa. La obra de Claude Lanzmann se conoció recién en 1985.

            En todo caso, la posición de la Comisión Directiva de 1948 quedó grabada en el mármol en otra inscripción donde queda reflejado su apego a la tradición judía local. 

Placa recordatoria del traslado de los restos de Flores a Liniers

En 1910, la institución que precedió a la AMIA, la Jevre Kedishe (JK) había comprado un terreno en Liniers para cementerio propio. Hasta entonces, se habían efectuado entierros en distintos cementerios que pertenecían a la Municipalidad de Buenos Aires. En el cementerio de Flores, la JK había pagado concesiones para enterrar provisoriamente a los judíos. También se habían creado “fosas comunes” dado que el mantenimiento de las concesiones era una carga para la JK y no resultaba una solución satisfactoria a largo término. En 1935, fueron trasladados los restos del cementerio de Flores al cementerio de Liniers.

Fue la Comisión Directiva presidida por Simón Lerner que terminó la construcción de un modesto edificio para albergar los restos de quienes habían sido enterrados en Flores. El pequeño edificio se encuentra dentro del predio del cementerio de Liniers, al fondo del camino que comienza en la antigua entrada del cementerio – Reconquista esquina Gazeta de Buenos Aires. Se camina hasta el fondo por una calle interior bordeada de plátanos preciosos que corre paralela a Gazeta de Buenos Aires.  

Se puede consultar el video La Vuelta Olímpica de Liniers https://youtu.be/2Q6Yqq8ithQ  que hice con Ariel en octubre de 2019. En las innumerables “vueltas olímpicas”, me acerqué hasta ese monumento que no está nada lejos de las tumbas más antiguas de la familia.

El traslado de los restos había tenido lugar en 1935, pero la placa [fue] ondenk durj de comisión directiva fun der jevre kedishe ashkenazi in period fun 1948”/ una iniciativa de la comisión directiva del Jevre Kedishe ashkenazi en el período 1948. 
 
Texto en idish (a cargo de Adriana Goldín)
“Keiver ajim”  
Do ruen di beiner fun di niftoirim vos zainen ariberguefirt fun altn beis oilom fun Flores תנצבה. Der denkmol iz a initziativ vos iz durjguefirt guevorn tzum ondenk durj de comisión directiva fun der jevre kedishe ashkenazi in period fun 1948 
 
Traducción directa del idish al castellano 
“Fosa comun” 
Acá descansan los huesos de los fallecidos que fueron trasladados desde el viejo cementerio de Flores  תנצבה. Este memorial es una iniciativa de la comisión directiva del Jevre Kedishe ashkenazi en el período 1948. 

            Simón Lerner y su comisión directiva asumieron el deber de honrar la memoria de los restos que provenían del viejo cementerio de Flores. Se expresaron en idish para decir, con todas sus letras: … der denkmol iz a initziativ vos iz durjguefirt guevorn tzum ondenk durj de comisión directiva fun der jevre kedishe ashkenazi in period fun 1948.

En español, fueron sintéticos, nueve palabras (homenaje que realiza/la comisión directiva/período 1948 A.M.I.A.) para decir algo que llevó más del doble, veinticuatro palabras, en idish.

Se trata probablemente la última vez que las autoridades de la institución utilizaron oficialmente la expresión jevre kedishe ashkenazi. La siguiente Comisión Directiva estableció la denominación Asociación Mutual Israelita Argentina = Comunidad Judía de Buenos Aires (AMIA).

En su tesis, Bell recoge una frase que quizás convendría saber si tiene alguna relación con los actos celebrados por la Comisión Directiva de 1948 en Liniers y La Tablada. Pareciera que la siguiente frase se ha publicado en Di Idishe Zaitung del 23 de diciembre de 1948, pág. 5: […] have honored the ghosts of the Jewish cemetery according to their secular laws…  

Las actividades del Rabinato. El Rav Fink, un amigo de la familia

 

El Rabinato

El Rabinato de la JK está constituido con los rabinos Dr. Herman Klein, David Maler y Dr. I. Fink. Su actividad se amplió y ellos se ocupan no solo de las problemáticas religiosas locales, sino que también de los asuntos religiosos nacionales estando en contacto con todos los Rabinatos centrales del mundo. Bajo su supervisión fue conducida la matanza de medio millón de kilos de carne kosher para Israel en los frigoríficos Anglo, Wilson, La Blanca, Swift y Gualeguaychú; y con la ayuda de todos los shoijets [personas encargadas de cumplir con las reglas religiosas al matar a los animales] de Buenos Aires se tuvo la posibilidad de enviar nuevamente toda esa cantidad hasta fin de año.

También tiene el rabinato la supervisión sobre la kashrut [reglas religiosas de la alimentación] del Hospital Israelita, Hajnasat Orjim [¿comedores populares?], el asilo de ancianos, etc.

También intervino el rabinato en conflictos entre instituciones. Hubo un amplio intercambio de correspondencia respondiendo a 114 preguntas, acompañando por escrito a 26. El rabinato también acompañó satisfactoriamente a 40 asuntos de un total de 123 en cuestiones de familia habiendo enviado más de 300 cartas.

Subrayamos con satisfacción la organización administrativa del rabinato en la cual interviene activamente el Rab. Maler cuyos registros y archivos serán usados algún día por aquellos que se ocupen de diversos aspectos de nuestra vida comunitaria.

Obviamente que la media tonelada de carne exportada es impresionante. Inclusive la identificación de los cinco frigoríficos también muestra una actividad muy intensa, conectada con Israel. 

El Rabino Jacob Fink era de orientación ortodoxa, pero me parece que había obtenido un título universitario en Polonia, su país de origen. Según la tradición familiar, fue el abuelo Simón quien obtuvo que “el Rav” – así se le decía en casa – deje el puesto de Rabino Chefe que tenía en Río de Janeiro y se instale durante muchos años en Buenos Aires, como Rabino Jefe del Rabinato de la AMIA. Quien estuvo detrás de toda esa operación, fue Judith Ginsberg, la Rebetsn Fink, la esposa argentina del Rav, madre de sus tres hijos varones.

Renée y la Rebetsn Fink fueron muy pero muy amigas. Aunque la familia Fink había se había instalado en Israel y vivían en la calle Panorma 126 en Haifa, algo sucedió para que, en noviembre de 1969, al fallecer Renée, el Rav y la Rebetsn estuvieran en Buenos Aires. El Rav Fink, el Rav Guillermo Schlesinger (del templo de Libertad, de tradición conservadora) y el Rav León Klenicki (de tradición reformista) caminaron detrás del coche funerario que llevaba el cajón de Mamá.

            Que tres rabinos, de tres orientaciones distintas, hayan estado presentes en ese tristísimo momento también hace parte de la tradición de nuestras familias.

La Comisión Arbitral

Comisión Arbitral

Nuestra comisión arbitral intervino en numerosos casos que se presentaron. De ellos, 36 casos fueron resueltos amistosamente entre las partes y, en los otros, la comisión emitió juicios apropiados.

Semblanza de Shimón Lerner en el Libro del Centenario

En el Libro del Centenario se seleccionó la foto de diecinueve presidentes y se escribieron unas líneas para destacar su actuación. Debajo de la foto de Lerner figura un corto comentario, el más breve de los comentarios con que se ilustra la acción de diecinueve presidentes, que se lee así:

Llegó al país en 1911, a los 15 años de edad, procedente de Chichelnick (Podolia).

Activo benefactor del Hospital Israelita, fue elegido presidente de la Jevrá Kedushá en el período 1946/48, durante el cual, entre otros logros, racionalizó y ordenó los gastos de la institución, especialmente en relación a la cochería.

Su presidencia se caracterizó por racionalizar y ordenar los gastos de la institución, un galardón que no han merecido muchos otros presidentes de la AMIA.  Como resultado concreto, se menciona el servicio de cochería, indispensable para que la gente pudiera trasladarse desde la ciudad hasta el cementerio.

Simón y sus hermanos estuvieron siempre muy orgullosos de mencionar a Chichelnik, la localidad donde habían nacido – una localidad en la que había una estación de tren.

Haber sido “activo benefactor del Hospital Israelita”, suena como un mensaje a las nuevas generaciones que se destacan en la medicina y la salud pública.

Algo más sobre la vida de Simón Lerner

Aunque se haya dicho en el párrafo anterior, igual vamos a recordar que Simón Lerner nació en la localidad rusa de Chichelnik, actualmente en Ucrania,  el 23 de agosto de 1895 y era hijo de Salomón/Shimon Jaim Lerner y de Basie Tabakman. Mientras estaba en la oficina de la calle Florida, en Buenos Aires, falleció de un ataque cardíaco, el 2 de diciembre de 1954.

El sábado 26 de enero de 1924, en el Templo de la calle Libertad, Simón celebró su matrimonio religioso con Emilia Indij, que también había nacido en una localidad rusa, Balta actualmente en Ucrania, el 9 de julio de 1905, Emilia era hija de Boris Indij y de Rebeca Litvan.

Más información sobre los intrépidos Indij, se encuentra en esta nota: https://natanelkin.com/2020/09/07/los-intrepidos-indij-de-balta-a-buenos-aires/

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Los Lerner se instalaron primero en San Miguel de Tucumán y luego en Buenos Aires. Simón y Emilia vivieron en una casa situada a pocas cuadras de la “Casa de la Independencia”, la dirección que declaran al nacer Renée fue: 41 Nueve de Julio, sección cuarta, en San Miguel de Tucumán. Simón estuvo vinculado con la vida judía local y participó en la fundación de una biblioteca y de una cooperativa de crédito.

Raúl y Simón fundaron una empresa dedicada al negocio de alcohol y azúcar. Anticipaban los fondos para comprar la zafra en los ingenios de la Provincia de Tucumán y luego vendían el azúcar y alcohol procesado, a negocios mayoristas y minoristas, en Buenos Aires. Exportaron productos también al Uruguay, en vagones especialmente diseñados para el transporte de la melaza. 

Cuando fue Presidente de la AMIA, según la Guía Anual Israelita de 1948 , las oficinas de la empresa se encontraban en la calle Florida 336 (tercer piso), en el mismo edificio que ocupa la librería El Ateneo, al frente del diario La Nación.

Según la Guía Anual Israelita, en 1948, la empresa tenía la denominación “Lerner R. y Cía”. Contaba con un depósito en la estación Saénz, del Ferrocarril Central Norte (luego Ferrocarril General Belgrano) que permitía traer la mercadería desde Tucumán hasta las cercanías de la ciudad. Ese depósito se trasladó más tarde a la calle Ombú, en Ciudadela, Provincia de Buenos Aires.

Simón y su familia vivían en la calle Bogotá 2544, en el barrio de Flores. Más tarde, se mudaron a un departamento en la Avenida Callao 353, quinto piso. En el balcón, en cada fiesta patria, flameaba la bandera argentina.                                                                                                                                                                                                                                                                                         

La familia de Raúl Lerner vivía en Carabobo 533, una casa que más tarde ocupó Samuel Indij, el hermano mayor de Emilia. Raúl se mudó la calle Pasteur al 200, entre Sarmiento y Cangallo.

Emilia y Simón tuvieron una hija (Renée) y tres hijos (Jaime, Isaías y Benjamín).

Renée Lerner se casó con el ingeniero Carlos Elkin, sus dos hijos – Natan y Susana, fueron a la Escuela Hebrea Natan Gesang, hebraísta y sionista.

Jaime se casó con Berta Liebermann – una de las hijas del Dr. José Liebermann. Sus tres hijos – Laura, Ada y Simón, recibieron una educación judía.

Isaías se casó con Lía Schwartz, su hija Bettina Renée concurrió a la escuelita de la Brotherhood Sinagogue en Gramercy Park, Manhattan. Ver las páginas de Isaías y Lía en Wikipedia, eminentes lingüistas.

Benjamín se casó con la Dra. Mabel Kohan, médica oftalmóloga. Sus tres hijos – Fabián Simón, Gabriela y Diego concurrieron también a escuelas judías.

Mi padre me contó que Simón no había querido continuar con la actividad comunitaria y prefirió retomar los negocios que habían quedado a cargo de Raúl durante el período en que fue presidente de la AMIA.

Del compromiso sincero y profundo que tenía la familia con la cultura idish dan testimonio dos bellas estanterías con libros en idish, libros bien leídos que tronaban en el salón de Callao 353. Simón apoyó la labor del YIVO, fundado en Vilna donde la pandemia, al menos por el momento, no nos ha permitido llegar.

La decisión de financiar la publicación de un libro de Simón Dubnow no fue anodina. La Historia del Pueblo Judío, el compendio de Dubnow, el fundador del YIVO, durante décadas fue el único libro disponible en castellano de historia judía moderna.

Al establecer un servicio propio de vehículos, la Comisión Directiva sabía que se le facilitaba la vida a las familias que debían llegar hasta los cementerios.

Al aumentar el subsidio de viudas y huérfanos, se cumple con preceptos bíblicos básicos (Éxodo 22:21, Isaías 1:17) que son el fundamento de la justicia social. Obviamente que mi abuelo me reprochará referirme al Éxodo y a Isaías y nos lanzaremos en una de esas intensas disputas que siempre han caracterizado a las reuniones que celebra la familia.

El testimonio de Isaías sobre Simón

En un número coordinado por León, León Klenicky, el primer rabino reformista de la Argentina; Isaías Lerner publicó un artículo titulado: A Half Century Ago: The Jewish Experience in Argentina, el texto se encuentra aquí.

Isaías – hispanista, profesor Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY) – explica la manera en que se vivía el judaísmo en casa Lerner, y dice así:

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